jueves, 16 de octubre de 2008

Los hombres no viven en ellos sino en otra cosa

...Los hombres no viven en ellos sino en otra cosa. Por eso tienen preocupaciones. Y las tienen porque no sabrían qué hacer si no las tuvieran a cada momento. Solamente el poeta está consigo mismo y en sí mismo. ¿Y no le caen las cosas directamente en el corazón?
...Quien no tiene el sentimiento o la imaginación de que la realidad entera respira a través de él no presiente nada de la existencia poética.
...Vivir el yo como universo es el secreto de los poetas, y sobre todo de las almas poéticas. Estas, por un extraño pudor, suavizan el sentido por la sordina, para que un encantamiento sin límites y sin expresión se prolongue indefinidamente en una especie de soñadora inmortalidad, no enterrada en sus poemas. Nada mata más la poesía interior y la indefinición melódica del corazón que el talento poético. Soy poeta por todos los versos que no he escrito.
...Obsesionado consigo mismo el poeta es un egoísta; un universo egoísta. No es él quien está triste, sino que todo el mundo está triste en él. Su capricho toma la forma de emanación cósmica. ¿No es el poeta el punto de la resistencia más débil, por donde el mundo se vuelve transparente a sí mismo? ¿Y la naturaleza no está enferma en él? Un universo enfermo y aparecieron los poetas...


E. M. Cioran en El ocaso del pensamiento